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AUMENTO DEL BOLETO, AUMENTO DE LA PRECARIEDAD

La gestión Balbarrey no tiene respuestas adecuadas a ninguno de los problemas de la ciudad. Por el contrario, persiste en profundizar cada una de las situaciones que perjudican a los santafesinos. En materia de servicios públicos todo se "tira" para adelante poniendo parches y beneficiando a los concesionarios privados en desmedro del vecino de la ciudad.

Representantes del Departamento Ejecutivo Municipal, de la U.T.A juntos con los empresarios decidieron suscribir un acuerdo para dar por finalizado el diferendo salarial. Y lo hicieron de la forma más simple, aumentando la tarifa.

El ingenio de los funcionarios municipales para encontrar soluciones no tiene límites. Se trata de hacerle pagar el costo de estos "seudos - conflictos" a los que evidentemente no estaban representados en esta reunión, los usuarios del Transporte Público de Pasajeros.

Lo que no se habrá discutido seguramente en esa reunión es como mejorar un servicio de Transporte que viene haciendo sufrir al vecino, o como cumplir con lo que sancionó el Concejo Municipal relacionado con los tiempos de la licitación para terminar con la precariedad. Entonces uno se pregunta. ¿El Concejo debe aprobar ahora un aumento tarifario sin tener los nuevos pliegos en su poder para su discusión? El Concejo Municipal debe postergar la posibilidad de que la ciudad tenga un marco legal que garantice un servicio eficiente para avalar una vez más una estrategia que solo le soluciona el problema a algunos pero que encarece un servicio considerado por todos como deficiente?. El Concejo ¿tiene que seguir avalando el cambio de recorridos que durante enero se determinó en función de los intereses de los empresarios?

Cual es el rol del Concejo cuando a todas luces la ciudad sabe y conoce que existe una sociedad ¿anónima? entre algún dirigente sindical, personajes de la política santafesina y empresarios del transporte.

En la discusión pública relacionada con la cuestión salarial se puso arriba de la mesa el tema de los subsidios, que ya fuera motivo de controversias y que provocara una investigación radicada en el Fuero Federal.

Ahora en esta "puesta en escena", algunos pretenden hacer aparentar una pulseada entre funcionarios nacionales de la gestión de Kirchner, funcionarios provinciales, municipales y sindicales cuando todos estaban en la fiesta "institucional" realizada en el estadio de la Universidad Tecnológica el jueves pasado que se habían organizado a partir de la movilización efectuada con las unidades de Transporte Público de todos los santafesinos.

Si el problema era la suspensión de algunos subsidios nacionales como se dijo públicamente a algunos sindicalistas de la UTA hubieran podido organizar una movilización de protesta con motivo de la visita del presidente en vez de amenazar con un paro que perjudica a todos los santafesinos. Sin embargo estaban todos juntos y alborotados.

Esta debilidad del Estado a la hora de sentarse en una mesa de negociaciones, esta directamente relacionada con la fragilidad de los papeles.

Recordemos que el marco licitatorio del año 1994 quedó sin efecto y los actuales empresarios y los sindicalistas actúan a partir de la precariedad mediante negociaciones permanentes y sin que exista una política de Transporte por parte del Municipio. Cuando todo esta "atado con alfileres" la posibilidad de obtener ventajas adicionales por parte de quienes le importa poco las necesidades públicas son mayores.
Recordemos también que estos subsidios que ahora son insuficientes, cobijaron una tremenda estafa al servicio cuando el Municipio avalaba mas unidades de las que verdaderamente circulaban. ¿Alguien nos va a decir a donde fue ese dinero así tranquilos de conciencia le otorgamos un aumento al boleto?.

En este contexto de tantas dudas, y sin ningún tipo de fórmula o mecanismo que certeramente calcule el precio del boleto, un incremento en el servicio es sin dudas un aumento político. O alguien podrá asegurar como se conforma la tarifa, cuantos pasajeros utilizan el servicio, o inclusive cuantos coches circulan todos los días manejados por trabajadores que desconocemos si todavía lo siguen haciendo en "negro" sin cobrar los aumentos acordados a nivel nacional.

En este contexto, el Concejo Municipal no puede avalar ningún aumento tarifario hasta tanto no haya avances significativos para la salir del apriete constante. El precio de la improvisación y de algunos acuerdos no la debe pagar siempre el más débil.

LEONARDO SIMONIELLO
JORGE HENN