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TRANSPORTE URBANO DE PASAJEROS:
Los números de la realidad y la realidad que algunos no quieren ver

El manejo irregular de los subsidios en el Transporte Urbano por Colectivos
no es solo la consecuencia de un sistema descontrolado e indebidamente concentrado
sino la causa de futuras distorsiones en el próximo proceso de licitación


Desde hace tiempo venimos, junto a otros sectores, denunciando la diferencia existente entre las unidades del Transporte Urbano por colectivo que realmente circulan en la ciudad y las unidades que, la Municipalidad tiene registradas e informa para el cobro de subsidios a Transporte de la Provincia.

Cada uno de las unidades avaladas por el Municipio permitió desde principios del año 2002, a cada una de las empresas, organizaciones, estructuras o sociedades de hecho que administrara cada uno de los corredores cobrar un importante monto en concepto de subsidios.

Es decir que la diferencia entre las 268 unidades avaladas por el Municipio y las unidades realmente en circulación marcaron una diferencia entre lo que se debía cobrar y lo realmente cobrado, suma que se deberá multiplicar por los montos de los subsidios y por cada uno de los meses desde principios de 2002. Esto, sin dudas habrá significado una transferencia de una importante masa de dinero a manos de quienes podrán en el futuro manejar a su gusto cualquier tipo de contienda o compulsa al momento de licitar nuevamente el transporte urbano de la ciudad, mas allá de la transparencia de los pliegos de la Licitación.

Mientras el Municipio pretende desconocer esta realidad e intenta hablar de "Sistema" como para intentar meter todo dentro de una bolsa y justificar el "acuerdo" del que es parte, en donde durante muchos meses avaló el pago de subsidios a unidades que no circularon, la Justicia sigue avanzando con la correspondiente y necesaria investigación.

Y a la luz de los números que habría arrojado un primer relevamiento realizado por la Policía Federal a solicitud del Juzgado en el marco de las investigaciones, o de los publicados por el Diario El Litoral, la pregunta es si realmente ha cambiado algo desde la asunción de las nuevas autoridades municipales.

El criterio parece ser el mismo. Si bien se intentó poner una bisagra en el mes de marzo en donde supuestamente "unidad que no circula, unidad que no cobra", evidentemente esto no parece así. Si los números de unidades realmente en circulación son avalados por un relevamiento solicitado por la justicia y distan de los números informados por la Municipalidad, evidentemente nada habrá cambiado demostrando un rotundo fracaso de la actual Administración en materia de Control.

Pero además de la importancia de poner blanco sobre negro los números de la realidad, hecho que no es generado por el propio Municipio, es importante comenzar a predecir cuales serán las consecuencias directas que esta transferencia de recursos traerá aparejada para el futuro. Mientras el Municipio y sus funcionarios destacan la importancia del cercano llamado a Licitación y mientras se realizan los Estudios para la posterior elaboración de los Pliegos, no parece muy difícil de prever quienes serán los que mas allá de la transparencia del proceso se podrán quedar con el transporte en nuestra ciudad.

Y este será el problema. Nos podrán decir, como ya lo han hecho, que esto no importa. Que lo importante es garantizar un proceso licitatorio transparente, la igualdad de oportunidades y un mejor servicio para el vecino. Una respuesta meramente técnica abstraída de la realidad en que vivimos estos últimos años. Nosotros no compartimos esa respuesta.

¿Está bien que algunos hayan cobrado subsidios por unidades que no circularon?. ¿Está bien que como se dijo, hayan "quedado" unos pocos empresarios en el manejo del transporte en la ciudad? ¿Esta bien que hayan quedado trabajadores sin trabajo sin ningún tipo de causa? ¿Está bien que se hayan pagado subsidios a quienes no cumplieron con las obligaciones patronales? ¿Está bien que solo se trate de emprolijar las cosas cuando todos reconocemos el problema de fondo?. Los que cobraron subsidios de coches fantasmas o inexistentes, ¿Serán los mismos que participarán de la próxima licitación y podrán ser los nuevos adjudicatarios del servicio?

Algunos prefieren mirar para el costado, otros creen que es directamente imposible modificar algo de esta realidad. Ambas actitudes desprecian la política como una herramienta para hacer las cosas un poco mas justas.

No podemos justificar la presencia en el tiempo de los mismos actores que precarizaron el transporte, con el solo argumento de garantizar la prestación del servicio o el mantenimiento de la tarifa. El peligro es que por inacción, o por acciones equivocadas consolidemos un camino que nos llevará necesariamente a un proceso licitatorio con más de lo mismo.

No basta construir una realidad en donde todo se justifique con la sola prestación del servicio o el mantenimiento de la tarifa. Para eso justamente está el subsidio, aunque inclusive ni siquiera se garantizó el servicio. Estamos manteniendo el camino de la comodidad, de los parches, de la connivencia. Un camino que nos llevará necesariamente a un proceso licitatorio, pero con mas de lo mismo y con la misma realidad que hoy nos condiciona.