Ir a páginia principal Contáctenos Búsqueda por temas
El beneficio del descontrol

El tema de las denominadas obras virtuales abrieron nuevamente el interrogante acerca del manejo irregular y arbitrario de los fondos públicos por parte de los distintos estamentos del Estado. Asimismo no resulta de menor importancia el papel que cada uno de los organismos de control juega en estas acciones que generalmente han encontrado milimétricos resquicios a la hora de saltear la ley.

Pero la verdad es incontrastable. La pagina web oficial de la Secretaría de Obras Publicas de la Nación pública la realización completa de obras que no se hicieron nunca. Ante ello cualquier justificación es por lo menos insuficiente. Pero si bien la Nación comete este yerro, -grave por cierto- y el Municipio cobra fondos que no se imputan correspondientemente, era imprescindible la certificación de la Provincia para el avance de cada obra con el objeto de que se realicen los desembolsos de la Nación.

Ahora bien, ¿esto es nuevo para los santafesinos de la Provincia y de la ciudad?. Hace muy poco tiempo denunciamos el desmanejo en los fondos del SISTAU (Subsidio para compensar la ecuación económico financiera del Servicio de colectivos y mantener el servicio y la tarifa) en donde, si bien se invertían los roles, los fondos públicos fueron dilapidados, mal manejados, descontrolados, y no llegaron a cumplir con el objetivo previsto.

Porque así como las obras que publicita la Nación no se realizaron en la ciudad, durante los años 2001, 2002, y 2003 no hubo un servicio de colectivos digno y mucho menos regular en Santa Fe.

Es evidente que algo funciona mal o directamente no funciona. En algunos casos esto conlleva un enriquecimiento o beneficio directo para algunos. En todo los casos un perjuicio para los vecinos que son los que pagan los impuestos.

Hace algunos días nos enteramos que una partida de leche que le donó la Nación a la Provincia, estaba adulterada. También supimos que detectado el problema, la Provincia determinó su destrucción en la Provincia de Buenos Aires.

Lo cierto es que la Nación dona o regala leche supuestamente en mal estado, la Provincia reparte y algunos vecinos la consumen y otros pagan los desmanejos de los funcionarios. Nadie se hace cargo y siempre se encuentran justificativos.

Son distintas caras de una misma moneda. Porque en realidad lo que sucede, es que salvo honrosas excepciones, los funcionarios son los mismos que van rotando entre los distintos estamentos, generalmente son todos del mismo partido político que navegan entre la soberbia y la impunidad, los mecanismos de control no funcionan, muchas veces la justicia tampoco y las connivencias se naturalizan hasta que todos las asumimos sin ningún tipo de espanto.

Increíblemente no hay continuidad de políticas de Estado, pero si de prácticas que afectan el bolsillo y la credibilidad del vecino. Es por ello que vamos a seguir denunciando públicamente las irregularidades. Es por ello que vamos a insistir en presentarnos a la Justicia cuando entendamos que se cometan ilícitos. Es por ello que es necesario un recambio de prácticas públicas que mejoren el manejo de los fondos de todos.

Es por ello que estamos convencidos de que es necesario un cambio profundo de actitudes que muchas veces nos avergüenzan. Porque seguramente el actual Justicialismo de la Provincia no esté en condiciones de garantizarlo.