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Ingreso Social Básico para sectores excluídos

PROYECTO DE COMUNICACIÓN

El Honorable Concejo Municipal considera de suma importancia que el Ejecutivo Municipal instrumente un programa de INGRESO SOCIAL BASICO PARA SECTORES EXCLUIDOS y traslade esta inquietud a organismos superiores gubernamentales provinciales y nacionales, para su inmediata implementación en forma conjunta.

Téngase en cuenta tres ejes fundamentales:

A- Cooperación entre los tres niveles de gobierno. Ni puede haber competencia en el mismo estado, ni dilapidación de los escasos recursos, para ello la asociación y la complementación de funciones es el único camino.

B- Transparencia en la determinación de los beneficiarios. Terminar con las prácticas clientelistas que distorsionan los programas sociales y genera la explotación de la miseria con fines electorales, llevando a la pérdida de la dignidad humana. La única manera de desterrar esta práctica es a través de la universalización de los beneficios, procurando la inscripción en registros abiertos al público con controles en la selección de quienes reúnan las características fijadas para recibir el beneficio.

C- Establecimiento de prioridades. Como no todo se puede resolver al mismo tiempo, la red social de protección debe instrumentarse en una primer etapa para quienes mas lo necesiten. En ese sentido, los sectores señalados en el trabajo de Aldo Isuani como vulnerables que incluye alrededor de 1.000.000 de posibles beneficiarios entre jefes de hogar desocupados con hijos menores a cargo; jóvenes entre 19 años a 25 años de edad que no han concluido sus estudios y los mayores de 65 años sin cobertura previsional, constituyen el universo a explorar para establecer esas prioridades pero con el objetivo de abarcar a todos ellos en el menor lapso posible.

F U N D A M E N T O S

La exclusión es el principal problema social en la Argentina. Las condiciones de desigualdad que genera, como efecto del fenomenal proceso de concentración económica dado en la última década, se proyecta cada vez en mayor desintegración social, transformándose en el mayor condicionante también hacia el futuro.

Las últimas medidas de ajuste insisten en una lógica fiscalista de análisis del problema económico de la Argentina que ya ha experimentado su fracaso y que conlleva necesariamente a otro ajuste.

Las dramáticas presiones en que se debate hoy en la Argentina, pone en una situación límite a las exigencias de los llamados mercados con la propia Democracia.

Por ello es que se busca peligrosamente hacer desaparecer las instituciones que deberían garantizar la mediación social para la resolución de los conflictos.

Los partidos políticos y las propias instituciones democráticas son víctimas hoy de un chantaje impresionante que los aleja cada vez mas de las expectativas populares y los convierte de manera inconsciente en rehenes de un modelo de crecimiento que a la luz de sus resultados ha fracasado en la Argentina.

Es impensable el afianzamiento democrático si el mismo no abre paso a la educación, a las necesidades alimentarias básicas y garantiza la salud de aquellos sectores mas vulnerables que crecen a paso agigantado en la Argentina. Es la democracia la que debe abrir paso y consolidar estos derechos de los sectores mas desprotegidos, mas vulnerables. Sin estos preceptos, la democracia será un concepto relativo.

Antes de que sea tarde, debemos darnos cuenta de ello e intentar salir de este círculo vicioso en el cual nos encontramos inmersos con una depresión económica de arrastre de la cual no podremos salir sólo con mas ajustes.

El gobierno ya tiene la ley que buscaba para tranquilizar los mercados. Pero eso sabemos que no alcanza, ni es la solución al problema. Es necesario entonces, en forma urgente impulsar otras alternativas.

Garantizar un ingreso para gente desocupada, con la obligación para si y su entorno familiar de estudiar, capacitarse y/o capacitar a otro que lo necesite, constituye una obligación ineludible del Estado y de la sociedad en su conjunto.

Se trata de propiciar el consumo a través de un ingreso básico social destinado a los sectores mas vulnerables con el objeto también de que esa ayuda económica garantice un pleno acceso a la educación de sectores que solo capacitándose podrán tener mayores posibilidades laborales.

Una medida de este tipo tendrá a la vez de un fuerte contenido de justicia social en cuanto a atender las urgencias de quienes mas hoy lo necesitan, un sentido de fuerte redistribución con impacto en el consumo, lo que podrá verse también reflejado en una mejora de nuestra economía en la medida que su permanencia en el tiempo traiga aparejada una reactivación reparadora de los actuales niveles de desocupación y caída de la industria y el comercio, fundamentalmente representada en PyMEs y PyMIS.

No hay razones para justificar porque hasta el momento no se ha instrumentado.

Cuando desde todos los sectores políticos y sociales se declama la necesidad de una fuerte unión nacional para salir de la crisis a la vez que plantean la necesidad de un seguro de desempleo de las características del que estamos señalando, no hay forma de entender porqué hasta la fecha no se ha estructurado con un carácter nacional este ingreso social básico.

Vamos a enumerar algunos de los antecedentes de lo señalado:

  • El trabajo y propuesta concreta de la Secretaría de Acción Social y de la Tercera Edad, dirigido por el Lic. Aldo Isuani, llamado "Aportes para una nueva estrategia de políticas sociales" con un análisis pormenorizado de necesidades y posibilidades de un seguro de ese tipo.
  • El planteo de la CTA, iniciado a mediados del año 2000, con la recolección de firmas para el llamado a consulta popular sobre la creación de un seguro de desempleo.
  • Las experiencias encaradas con el programa de ayudas a Jefas de Hogar desocupadas, implementadas por la misma Secretaría en las provincias de Mendoza y Chaco, en forma conjunta con las autoridades provinciales y locales.
  • La inclusión de un seguro de este tipo entre las demandas de los gobernadores del PJ en el Pacto celebrado antes del blindaje en Noviembre del 2000
  • Los anuncios del propio Presidente de la Nación el 29 de Marzo del 2001 en relación al lanzamiento de un seguro de esas características, formulado ante empresarios y sindicalistas
  • La ratificación por parte de la Ministro Bullrich, en fecha 3 de abril de 2001 que en el mes de Julio comenzaría a abonarse para 200.000 jefes de hogar desocupados.
  • Las propuestas alternativas elevadas por el bloque de diputados de la Alianza al gobierno nacional, el día Miércoles 11 de Julio, antes de los anuncios de las últimas medidas.
  • El anuncio de un posible acuerdo entre empresas y bancos que aportarían recursos especiales para la constitución de un fondo con este fin, si se llegara a un acuerdo social que involucre a los sectores gremiales, dado a conocer por medios de prensa el fin de semana del 14 de Julio.
  • El seguro infantil anunciado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
  • El subsidio para mayores de 70 años sin prestación previsional en la propuesta de reforma previsional del gobierno nacional.

Son todas expresiones volcadas desde distintos ámbitos en el último año en relación a este tema que no admite mas demoras y frente al cual todos los niveles del gobierno deben dar respuesta inmediata.

Podrá haber diferencias en los montos, en la instrumentación, pero existe una total coincidencia en una solución de este tipo que evidentemente no se puede dilatar mas.

Los recursos deberán salir de la reasignación de los fondos destinados a planes sociales y de empleo, y el esfuerzo deberán realizarlo tanto el gobierno nacional como los provinciales y municipales, tanto en su instrumentación, como en su financiación. Podrá haber recursos adicionales a través de la creación de un fondo fiduciario especialmente creado al efecto, donde vayan recursos del sector privado, en especial de aquellos que se han beneficiado con la concentración económica o bien de organismos internacionales que puedan ingresar como ayuda por la situación que atraviesa el país.

Este objetivo debe ser tomado por todas las fuerzas politicas, sociales y productivas de la Argentina y es una buena medida para poner en marcha en serio una propuesta de Unidad Nacional.

Para ello es necesario promover la manifestación en este sentido desde los distintos sectores institucionales. Llevar la idea de instrumentar una iniciativa de "Ingreso social básico ya", y que se vaya complementando con los otros reclamos y pedidos que en este sentido se han realizado, multiplicandosé en cada Comuna, en cada Concejo Municipal, con pedidos que se trasladen a cada intendente, a cada Gobernador y finalmente al Gobierno Nacional, para que en conjunto se instrumente en forma inmediata.

Es necesario reformular el futuro del país en base a reglas claras y mas equitativas que permitan políticas que minimicen la marginalidad producto del desempleo y hacerlo significa garantizar una mejor distribución de la riqueza que a la vez generará un incentivo al consumo que beneficiará a la economía en su conjunto.

    "Son excluidos los pobres que quedan afuera de la sociedad porque sobran. Ya no se dice que son los de abajo sino los de afuera. Son excluidos de las necesidades mínimas de la comida, la salud, la educación y la justicia; de las ciudades como de sus tierras. Y estos hombres que diariamente son echados afuera, como de la borda de un barco en el océano, son la inmensa mayoría" Ernesto Sábato - Antes del fin