26 DE OCTUBRE DE 2006
MEDIDAS PARA QUE EL DEM GARANTICE QUE LOS INSPECTORES SEAN SUFICIENTES PARA HABILITAR Y VERIFICAR COMERCIOS.

RESOLUCION

Art. 1º. Dispónese que el Departamento Ejecutivo Municipal, en ejercicio de facultades que le son propias, proceda a adoptar las medidas conducentes a fin de garantizar que los agentes que tengan como función inspeccionar y verificar las instalaciones de aquellos comercios que soliciten su habilitación para funcionar o que se encuentren en funcionamiento, sea el suficiente para la mejor y mas eficiente prestación de los servicios.

Art. 2º. De forma.
Santa Fe de la Vera Cruz, Octubre de 2006.

FUNDAMENTOS

Sres. Concejales, Sras. Concejalas:

El crecimiento de la ciudad sin una planificación adecuada, sin pautas de desarrollo claras que orienten el esfuerzo de los santafesinos en beneficio de una mejor calidad de vida, se manifiesta -fundamentalmente- en serias dificultades de ejercer el control de las actividades comerciales por parte del Estado Municipal.

De ahí, entonces, que el Intendente Municipal deberá procurarse y disponer de los recursos necesarios -humanos y económicos- a fin de no perder ese imperium que le permite imponerse -razonablemente- sobre las decisiones de los administrados.

La problemática de la habilitación de los negocios representa uno de los temas más urgentes a resolver por el municipio, aunque éste no parece dar cuenta o, al menos, no interesarle.

Algunos hechos trágicos acontecidos en éste país que involucra a locales comerciales, han despertado la conciencia de la sociedad acerca de la necesidad de establecer más y mejores controles a la hora de conceder su habilitación para funcionar.

Ahora bien... si no hay controles… quienes se benefician? Evidentemente cuando no existen mecanismos ágiles, eficientes y transparentes en esta materia, fundamentalmente de actividades privadas, todo entra en un terreno de caos, incertidumbre y corrupción que se incrementa en la medida en que los controles se van degradando.

La ciudad de Santa Fe tiene algo más de 450.000 habitantes y, aproximadamente, 17.000 comercios registrados para el pago del Derecho de Registro e Inspección. Es decir que estos son los comercios por los cuales el municipio percibe un tributo que, entre otras cosas, supone de parte del mismo una tarea de inspección y control que garantice el buen estado de funcionamiento y mantenimiento de las instalaciones, en general, y de las específicas por actividad, en particular.

Para efectuar la tarea de inspección que requiere el trámite de habilitación de un comercio, sea del tipo que sea, la Municipalidad cuenta solamente con unos 10 inspectores. Cualquier observador distraído podrá advertir que el Estado Municipal con esta planta de personal no pude cubrir las necesidades que le impone la realidad.

Devienen, entonces, algunas preguntas; si en el Municipio hay 17.000 comercios registrados, ¿cuántos de ellos están habilitados correctamente? ¿Cómo y quien establece un orden de prioridad para las inspecciones? ¿Se realizan inspecciones posteriores a la habilitación? ¿Cuánto se demora entre la solicitud de inspección y la realización de la misma? ¿Qué sucede en ese lapso?.

La respuesta surge obvia al solo contacto de la misma con la realidad que la contiene: el municipio incumple con su obligación de control de las actividades comerciales y pone en riesgo, con ello, la seguridad de los vecinos de la ciudad, pero, además, no da ninguna señal que permita, tan siquiera inferir, que se encuentra preocupado en resolver la situación.

Esta es la situación en que se encuentra nuestra Municipalidad. Cuando suceden los hechos que ponen en discusión estos problemas muchas veces tenemos que lamentarnos. No existen los controles por los cuales el Municipio percibe ingresos a través de una Tasa y se fomenta el descontrol, los manejos políticos discrecionales, poniendo en vilo tanto la autoridad municipal como la seguridad de los ciudadanos.