Jueves, 29 Abril, 2004 1:59 PM
MANIFESTACIÓN SOBRE EL 29 DE ABRIL

 

La historia de la ciudad de Santa Fe recordara el 29 de abril del 2003. No habrá ciudadano santafesino que pueda, por mas que pasen los años olvidar esta fecha, y en esta, momentos de desesperación, de dolor, de solidaridad; de grandezas y de miserias.

Es tan desgarradora la realidad que solo la historia, el paso del tiempo podrá dimensionar sus secuelas, sus consecuencias. Seguramente no habrá palabras para describirlas exactamente. Mientras tanto el dolor y la impotencia, que permanece entre nosotros, se mezcla hoy con la sensación de impunidad que persiste solo cuando se debe juzgar al poder y a los poderosos.

En cual de estos lugares colocará la historia a quien era el Gobernador de la Provincia, el Intendente de la ciudad y los funcionarios que lo acompañaron en la gestión y que necesariamente por acción u omisión debieron tener que ver con lo sucedido?

Paradójicamente también se recordará las gestiones de aquellos años por haber endeudado la provincia con créditos internacionales para la ejecución de obras hídricas. Obras que se realizaron mal, obras que no se terminaron, obras que fueron realizadas burlando las normas de contratación y de control.

Con que frase pasará a la historia el ex gobernador Reutemann: "a mi nadie me avisó", "me dejaron solo" o " yo no soy el Intendente"?.

Sin embargo no reclamamos que a lo responsables los juzge la historia, que seguramente los juzgará. Reclamamos que los juzgue la justicia. Reclamamos también que no nos ofendan con expresiones grotescas como las del ex gobernador que dice: "La responsabilidad es de la Nación porque los ríos son interprovinciales".

La responsabilidad sin duda ha sido de la continuidad política, que endeudando la provincia llevo a cabo una pésima política hídrica que, entre otros desastres, inundó a nuestra ciudad.

Miles de personas recordaremos el 29 de abril como el día de la pérdida de seguridad, de confianza, de pérdida de seres queridos, de la pérdida de parte de sus vidas. Mientras tanto, otros buscarán la forma de que todo se olvide.

A un año queremos recordar para comenzar a realizar este balance en el que aún mucho se debe: la condena a los responsables, el resarcimientos equitativo a los damnificados, la asunción digna de las culpas.

Y no es verdad aquello de que todos tenemos algo de responsabilidad. Eso es tan falso como la afirmación en donde se asegura que "acá no hay culpables".

Recordar puede constituir un ejercicio doloroso para el conjunto de la sociedad santafecina, pero ninguna sociedad se levanta desde el olvido.

Hoy los mismos siguen gobernando. La miseria, la desesperación, la falta de futuro termina potenciando una estructura de poder que impunemente sigue, de un modo u otro generando las condiciones para perpetuarse en el poder.

LEONARDO Simoniello - JORGE Henn